miércoles, 2 de marzo de 2011

Oda al Vate Cotelo

Este poema lo conjugó un amigo, en el 2008, producto de mi cumple, esa vez hicieron un Hurra, y un brindis en mi honor. La verdad es que extraño mucho esos tiempos. (Rodrigo Mardones Covarrubias)


ODA AL VATE COTELO

Flaco y esmirriado,
de escasas carnes cubierto;
cuerdo y alocado,
criatura de seso despierto.

Desgarbado al andar,
caminante de paso ligero;
veraz al hablar,
siempre sonríe sincero.

Nos entretiene con sus cuentos,
dueño de una y mil historias;
sin pudor ni miramientos,
nos narra sus penas y sus glorias.

Y que decir de sus versos,
ágiles y sin dobleces;
en estrofas o dispersos,
nos conmueven muchas veces.

Y como de las Musas como heredad,
recibió su sagrada embriaguez;
no hay en su alma, ufanidad,
ni en su espíritu, altivez.