domingo, 20 de febrero de 2011

Reflexiones acerca del Perdón -Concepto


            Los seres humanos hemos desarrollado un claro lenguaje que de alguna manera ayuda a interpretar y comunicar esencialmente conceptos ya asociados en la memoria. En este caso, el concepto de perdón está totalmente relacionado a otro concepto del que depende el perdón, el concepto de culpa. A manera de axioma quisiera definir que sin culpa, no existe perdón. Definido esto es necesario enfrentarse a un problema mayor, enfrentar, o tratar de dar una respuesta en el siglo 21 al concepto de culpa, que tan malentendido ha sido a lo largo de la historia.

            La culpa, es en breves palabras producto de la conciencia, un concepto tan difuso, puesto que es el otro el que me define a mi como culpable, aunque hay veces en que yo no sé abiertamente que lo soy, este problema esta en estricta relación a la visión (quizá divergente a la mía) que tenga quien hace el juicio de valor por el asunto en el que debo ser culpable de algo.

            Aun así, la conciencia de alguna manera determinara en quien recibe el perdón, el grado de aceptación de este. Pero en este sentido, ¿Que es el perdón? O mejor aun, ¿Cuál es el valor, dentro de la sociedad en que vivimos, del perdón?
Aproximándonos un poco a la definición de perdón, tenemos apreciaciones de distintas posiciones, épocas, y sobretodo sociedades. Pero al margen de cual sea esa, hay algo en la que todas concuerdan, y eso es en que libera a quien lo entrega, y al que lo recibe también, este concepto es dual, e individual a la vez. Como no tiene el mismo sentido, y por consiguiente esta definición también cambia, así también el valor del perdón será distinto en quien es perdonado, como en quien lo da.

            Lamentablemente el ser humano, al atesorar y exacerbar el concepto de Individualidad, se ha olvidado de que este concepto perdón tiene por fundamento (cuando se entrega, liberando a alguien de una culpa) a dos personas, no solo una. Este es un proceso en el que de la interacción puede demorar segundos, pero aun así, el fruto de esa interacción es el perdón.

            Otra realidad que se presenta en este asunto es la de acercarse a pedir perdón, sin esperar que el otro te la dé, sino mas bien porque tu conciencia, recordando lo cometido, siente la necesidad de reparar el error, de alguna manera. En lo personal creo que siempre es bueno tomar la iniciativa al respecto, nunca es demasiado tarde para pedir perdón. Y también nunca es bueno privar al otro del alivio que significa ser perdonado.

            Recapitulando, podríamos decir que el perdón es un proceso espiritual de reencuentro, y sanidad mutuas (Quien tiene el corazón amplio para perdonar, como para quien es perdonado); una oportunidad que se nos ha dado de experimentar algo tan potente dándonos el valor de resolver problemas en la cotidianeidad. 

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